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lunes, 19 de septiembre de 2011
Un año sin Labordeta
Hace ahora un año que se apagó su voz. El 19 de septiembre de 2010 moría José Antonio Labordeta, cantautor, político, escritor, profesor... Durante estos doce últimos meses se ha recordado en múltiples ocasiones a este polifacético zaragozano que llevó el nombre de Aragón mucho más allá de nuestras fronteras.
Labordeta murió tras una larga enfermedad y una intensa vida. Nacido en Zaragoza en 1935, este poeta, narrador, cantautor, político, columnista de prensa, actor, presentador de televisión, profesor, ex diputado de las Cortes de Aragón y del Congreso de los Diputados, dejó un legado que no se olvida y que nunca acaba de ofrecer cosas nuevas.
jueves, 15 de septiembre de 2011
"Canto a la Libertad" no será el himno de Aragón
Esta iniciativa, respaldada por 24.256 firmas de ciudadanos, fue votada por el pleno de las Cortes de Aragón ayer el 15 de Septiembre y rechazada.
Quizás sea lo mejor para todos los que le admiramos y para José Antonio Labordeta al que nunca le pregutaron si él habría querido que hicieran de su canción un himno institucional. Nunca se sabe. Y además, muy posiblemente aunque no sea himno oficial, seguirá siendo el himno popular de Aragón.
sábado, 20 de agosto de 2011
Esta Tierra es Aragón: Homenaje a José Antonio Labordeta en Jorcas
| Sobre un remolque cubierto con la bandera de Aragón, con una silla y su guitarra, tuvo lugar la primera actuación de José Antonio Labordetaen 1975 en Jorcas (Fotografía del Diario de Teruel) |
José Antonio Labordeta visitó por primera vez Jorcas en 1975. Y, gracias a su amistad con Luis Vicente Ariño, siguió acudiendo todos los quinces de agosto a este pequeño núcleo rural para actuar de modo desinteresado ante cientos de vecinos de todas las comarcas e incluso de la capital turolense.
“Yo no estoy hablando de dinero, hablo de ir a cantar a Jorcas”. Con esa frase cerró José Antonio Labordeta el trato para acudir a la localidad turolense en 1975, donde ofreció un total de 20 conciertos en otros tantos años y todos ellos sin cobrar ni un duro. Le movía una buena causa –los vecinos querían movilizarse para lograr que les llevaran el agua corriente a las casas– y tras un primer año en el que acudió acompañado de su guitarra y de su amigo Luis Granell, llegaron otros muchos gracias a la amistad que surgió con los jorquinos, especialmente con Luis Vicente Ariño, con quien tenía muchos intereses comunes.Y ayer, a poco de cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento, sus canciones y sus poemas volvieron a sonar y, en esta ocasión, a adornar las calles de Jorcas. La localidad turolense rindió ayer un afectuoso y multitudinario homenaje al cantautor aragonés José Antonio Labordeta al que asistieron más de 500 personas, tanto de la localidad como de pueblos vecinos y otros lugares de Aragón y España. Convertir la calle Mayor en un paseo por la poesía y las letras de Labordeta o entonar en una sola voz el Canto a la Libertad, fueron algunos de los actos que organizó Jorcas para recordar a uno de sus más insignes visitantes.
Las letras de la Albada o del Canto a Libertad o las estrofas del poema dedicado a Teruel colgaban de las paredes de las viviendas de la calle Mayor de Jorcas. Todos los vecinos habían elegido algún texto de Labordeta y lo habían plasmado en un gran folio en blanco para convertir la calle principal de la localidad en un paseo dedicado al cantautor.
“Mayores y niños han querido dejar su pequeña colaboración en esta jornada de homenaje”, explicó una de las organizadoras, Lucía Pérez, quien añadió que era una forma de agradecer a Labordeta “su fidelidad a Jorcas”.
A las 8 de la tarde, desde lo alto del castillo, junto al árbol plantado en su nombre el 2 de mayo de 2010 José Manuel Ros interpretó con la dulzaina la Albada, que continuarán estrofa a estrofa un grupo de jóvenes con sus instrumentos cuerda y viento uniéndo a ellos nuestras voces.
A continuación, se procedió a la lectura de los mensajes, poemas, anécdotas y recuerdos en torno a Labordeta escritos por los vecinos del pueblo y enviados por gentes de cualquier punto geográfico para la ocasión. Luego se proyectó un audiovisual sobre su presencia distintos años en las fiestas de Jorcas y todo ello dentro de una caja, se enviará a la familia de José Antonio junto a un nogal nacido en el pueblo, finalizando con el "Canto la libertad", candidato a ser el himno nacional aragonés, entonado por todos los asistentes.
Intervenciones durante el recital
Entre las numerosas intervenciones aludidas, estuvo la de un oriolano y amigo, Alberto Villén, que nos ha cedido su texto para esta publicación:
"A José Antonio Labordeta
Es un poema sonido de sus canciones, un intento de que sea él sin pasar por mi, una forma de extender su eco y su voz, un ayer traído a hoy, como todo lo suyo, un camino emprendido que no puede dejar de tener caminantes.....tantas cosas:
Polvo, niebla, viento y sol,
Te fuiste al polvo
y yo escribo aquí, por tu Último aliento,
por el alba del camino.
Agua, trigo y viento y cantos de libertad
testigos mudos creciendo a tu alrededor.
Caminaremos con tu lluvia
en busca del aire que limpie la esperanza
y remoce la casa;
haremos que sea tu palabra cierzo
en nombre de los que nunca llegaron,
río defenestrando las noches
al son de la albada (aldaba) guerrera,
palomas blancas de tus manos izando la verdad,
huellas de los labios Para Poder besar.
Besos de luz a la soledad
Para deslindar la sal r saborear las olas del mar
hasta abrazarnos mirando el horizonte.
Junto a ti. raudales de palabras.
veloces vientos, nubes volanderas,
estrellas infinitas. Amor al atardecer.
Caminar despacio por los días
la soledad, la aurora y la distancia.
He puesto sobre mi mesa todas las banderas rotas
¿Quién te cerrará los ojos tierra, cuando estés callada?
Y como ya escribiera Vallejo:
"...de ti guardo el olor a primavera
que me traen los vientos con tus vuelos."
Alberto Villén. Orihuela del Tremedal, 21-07-2011.Y esta otra intervención de Victor Villanueva Blasco. Bien escrita e hilbanada con los versos del cantautor, bien leída y hasta bien titulada: "Viaje a donde hay nieves en Abril" a lo que yo añadiría "y almas mil". Si Alberto Villén nos ha regalado una joya en verso, la tuya es un diamante en prosa.
VIAJE A DONDE HAY NIEVE EN ABRIL
Lo que ha sido para mí José Antonio Labordeta lo resumiría con cuatro versos de “El poeta”, que dedicó a su hermano Miguel. “Caminos son / abiertos por su fuerte voz / lanzada contra cierzo y sol / y contra tantos siglos de dolor.”
Primero fue “Albada”. “Esta es la albada del viento, la albada del que se fue”… a Castellón, a Valencia, a Compostela, a Vigo, al exilio republicano, al frente, llevados a cárceles, a campos de concentración o a preñadas cunetas de muerte. Muchos quisieron volver “pero eso no pudo ser”. Privilegiado por los tiempos en que el exilio es por estudio o trabajo, he vuelto con la rasmia y la convicción de luchar por esta tierra de Teruel. “Ya ha llegado la hora de tener en nuestras manos lo que nos quitan de fuera”… a nuestras hijas e hijos, su ilusión, su futuro, arrastrándolos lejos de aquí. Aún recuerdo la lágrima funambulista cuando escuchaba en tierras gallegas “Regresaré a la casa” e imaginaba “la casa de mi padre” vacía, sintiendo la pérdida de un tiempo inexistente junto a él, junto a mi madre, mi hermano. Ya sabéis. No quiero arrancar “de los muros los retratos ya viejos”, quiero abrazarles, besar sus rostros sin que estos hayan amarilleado tras el cristal del marco colgado en la pared.
“Somos” es la raíz que me mantiene arraigado a mi tierra, a sus gentes, a nuestra cultura. Y en eso estamos, “…hundiendo en las palabras las huellas de los labios para poder besar. Tiempos futuros y anhelados, de manos contra manos izando la igualdad”. En su defensa “como esos viejos árboles batidos por el viento que azota desde el mar”. “La vieja” y todo el disco “Cantar i callar” me abren en canal, como un andalán, para sembrar en mí un sentimiento de pertenencia al mundo rural, a su rudeza, sus dificultades, a toda a su honestidad, fortaleza e ilusión.
Por cuestiones familiares “Banderas rotas” me envolvería como una segunda piel. “He puesto sobre mi mesa todas las banderas rotas, las que nos rompió la vida, la lluvia y la ventolera de nuestra dura derrota”. Desde entonces busco recuperar la voz silenciada, romper las telarañas tejidas por el miedo y la precaución sobre los ojos y bocas de mi gente querida, y de otras que me son extrañas sin serlo su dolor por aquella dura derrota y lo que vendría después. “Pensando que la justicia crecería como un vuelo de gaviotas en el mar… vimos cómo al final sólo nos quedó el recuerdo de un mástil desarbolado y unos jirones de tela rotos por el vendaval”. Era yo muy pequeño, pero recuerdo un tiempo lleno de esperanza e ilusión por una Constitución y una Democracia. Ninguna ha restituido debidamente el derecho a la dignidad y a la libre expresión a quienes 40 años de Dictadura impuso silencio a su voz. Un pacto de Transición dio continuidad a 30 años más de silencio. Es tarde ya para muchas personas, pero ese trabajo del que tú formaste parte, José Antonio, otros seguimos dándole avance “uniendo nuestros hombros para así levantar a aquellos que cayeron gritando libertad”. Aunque tengo la certeza de que siempre quedará inacabado. Las voces perdidas, lo son por siempre.
“Viaje a Itaca” de Kavafis es uno de mis poemas predilectos. He intentado vivir mi vida con esa idea del viaje. Cuando descubrí “Nieve en abril”, escrita para tu hija Ángela, sentí que hablabais de lo mismo. “Tienes ante ti la vida como un vergel, como una hermosa esperanza que no se puede perder, y debes seguir como por la mar abierta a vientos que a veces rompen la paz sobre tu cubierta… La vida así te irá dejando sus huellas y sombrearán tus ojos las ilusiones primeras, y luego allí donde da la vuelta el viento te toparás con los sueños olvidados por el tiempo”. Estos versos formarán parte del legado que transmita a mis seres queridos. El viaje a donde hay nieve en abril.
Bravo por los dos y muchas gracias por compartirla con los lectores de NogueraNaturalmente.
Ójala nos manden muchos más textos de los intervinientes o de gentes que quieran expresar algún sentimiento o comentario por este medio (e-mail: nogueranaturalmente@gmail.com) o simplemente nos los dejen en el cuadro titulado "Publicar un comentario en esta entrada", al final de este artículo.
Mi última reflexión es para felicitar a los organizadores por su esfuerzo y cariño en la organización y a todo el pueblo de Jorcas por su hospitalidad y lección de saber hacer, saber comunicar, saber amar.... Nos emocionamos con vosotros por José Antonio y nos volvemos a emocionar ahora recordando esos momentos que han sido los mejores que hemos vivido de este verano.
Reportaje gráfico del evento
Noticia en el Diario de Teruel (Imágenes ampliables para facilitar la lectura)
Álbum de mensajes*
*puedes ver las imágenes una a una pulsando en las fechas laterales del panel de comandos.
VIDEO DEL EVENTO DE KAIRO
Texto de Miguel Briz (Kairo) que acompaña su vídeo en Youtube
"El pasado día 20 de Agosto (2011), tuve el orgullo de participar activamente en el homenaje que, el pueblo de Jorcas (Teruel), celebró en honor al, ya fallecido, profesor, cantautor, escritor, poeta y caminante, Jose Antonio Labordeta.
Tuve además el gran honor de compartir escenario con el Dr. Jose Luís Simón, profesor de geología en la Universidad de Zaragoza, voz de presencia sobrecogedora y, además, una bellísima persona. A mi izquierda, Pablo y Diego, violín y clarinete respectivamente, dos jóvenes talentos que participaron también en otras partes de homenaje.
El poema que abre el video fue escrito por mi amiga Neus Sangüesa, una niña que a sus 12 años ya es capaz de mantener conversaciones a un nivel muy por encima de su edad y que promete llegar algún día a ser una gran escritora, no hay más que pararse un momento a leer a algunos de los textos que escribe y cuelga en su blog: http://nadienlosyermos.blogspot.com/.
Las líneas que cierran el vídeo las escribió mi padre, persona a la que admiro profundamente, aunque a veces no coincidamos en opiniones : P jajaja
También podéis visitar su blog aquí: http://lovedepega.blogspot.com/
Con la esperanza de que todo aquel que no conozca el legado en prosa, poesía y música de Jose Antonio Labordeta, sienta curiosidad por conocerlo, y a modo de cierre de esta descripción y de este video, os dejo aquí abajo las líneas que yo mismo escribí para el libro de dedicatorias y firmas que el pueblo de Jorcas regaló a la familia del homenajeado.
"Porque cualquier árbol viejo y abatido pueda volver a echar raíces.
Porque no importen las ideologías, sino las personas.
Porque "ser" y "sentirse" sean sinónimos cuando alguien pregunte: "¿De dónde eres?"
Porque allá donde vayamos siga la libertad llenando sueños y canciones.
Porque con el tiempo sólo destiñan los malos recuerdos.
Porque siempre existan mochilas en las que quepan países.
Porque mientras Jorcas viva, Jose Antonio Labordeta no será olvidado."
Kairo"
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Y para terminar, nada mejor que escucharle a Él, cantando a esta tierra partida por el Ebro, que es la nuestra y es de todos, como las canciones de José Antonio
Fuentes:
- Diario de Teruel ediciones de 26/09/2010 y 21/8/2011
- Web de Andalán.es. Algunos textos de Lucía Pérez, gran amiga del cantautor, que fue la organizadora y presentadora del acto.
- Video "Aragón" producido por Canfranero
jueves, 18 de agosto de 2011
Seguimos añorándote y presente en el recuerdo
El 20 de Agosto a las 20 h, en Jorca (Teruel) se le rinde un merecido homenaje (ver detalles). Allí estaremos y os contaremos....Es un precioso homenaje bien merecido por ese gran hombre, y a la par sencillo y llano, que se conformaba con ser recordado: "Como un árbol caído, como un pájaro herido, como un hombre sin más".
Nada mejor para ilustrar este artículo que un precioso vídeo de Ara Cultural de otro homenaje que recibió en la comarca del Alto Gallego.
Y la versión de J. A. Labordeta...
martes, 1 de marzo de 2011
Juan Romero Alpuente, un revolucionario del s. XIX
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| Juan Romero Alpuente, natural de Valdecuenca |
“Un vejete atrabiliario y furibundo, alto, flaco, descuadernado, anguloso, de gárrula elocuencia, de vulgares modos. Era tanta su fealdad, debida en primer término a la longitud de sus narices, que no es fácil que encontrara entonces ni se haya encontrado después su pareja”. Así describía el novelista Benito Pérez Galdós en El Grande Oriente (1875), al diputado en Cortes y magistrado de Valdecuenca Juan Romero Alpuente. Las alusiones sobre su figura se glosaron en el siglo XIX en todas las descripciones y análisis de los políticos liberales, radicales y exaltados, que promovieron la revolución en España tras la Guerra de la Independencia. Hoy , desgraciadamente, nadie lo recuerda en la Sierra de Albarracín. Por eso nos parece pertinente recuperar su figura a través de la glosa del estudio preliminar que el profesor Alberto Gil Novales hizo al editar sus obras completas, en dos tomos, con el título Historia de la Revolución Española y otros escritos (Centro de Estudios Constitucionales, 1989).
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| Valdecuanca |
Un magistrado popular y controvertido
Su partida de bautismo afirma que nació en Valdecuenca el 9 de marzo de 1762. Su padre, labrador de “bastantes conveniencias”, se había casado en segundas nupcias con Josefa Alpuente, que procedía de Jabaloyas. Su hermanastro, sacerdote, se lo llevó bien pronto a Madrid, donde estudió las primeras letras. De allí pasó a la Universidad de Alcalá de Henares para cursar Filosofía, y en Valencia Derecho, donde se doctoró en 1783, con veintiún años. Su primera aparición pública la encontramos dos años después, cuando se presentó a unas oposiciones para cubrir la canonjía doctoral de la catedral de Albarracín. Recién tonsurado, consiguió que el cabildo le dispensase del requisito de edad mínima -que no alcanzaba- para hacer os ejercicios, y frente a otros cinco candidatos, consiguió el primer puesto y la prebenda. Pero en vez de acomodarse y disfrutar de por vida de una renta vitalicia, renunció a la plaza y ese mismo año se matriculó en el estudio de práctica jurídica que dirigía en Madrid don Francisco Antonio de Mendoza, fiscal del Consejo de Castilla, donde trabajó como ayudante, a la vez que participó activamente en la Real Academia de Jurisprudencia y Derecho Real Pragmático.
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| Colegio de Abogados de Madrid |
Tras un intento fracasado de ser nombrado fiscal de la Audiencia de Aragón, en 794 fue propuesto como fiscal del crimen en la de Valencia. Allí comenzó su dilatada batalla política, que lo llevó tanto a la aclamación popular, como a la prisión y al destierro. Al estallar la Guerra de la Convención contra Francia, el capitán general de Valencia decretó la organización de un cuerpo de milicias, que debía vestirse y armarse a costa de cada cual. El que no pudiese, debía pagar 24 libras para compensar sus gastos. Tres magistrados de la Audiencia, encabezados por Romero Alpuente, se negaron a la recaudación, alegando que los voluntarios eran gente humilde, y que la contribución era ilegal. Acabaron encarcelados. Finalmente el Consejo de Castilla ordenó su libertad y destituyó al capitán general. Según citan sus cronistas, “fue llevado en triunfo a su casa por el pueblo con las más vivas demostraciones de gozo, de admiración y gratitud”.
En 1802 se trasladó a la Chancillería de Granada como oidor, y posteriormente gobernador, de la Sala Primera del Crimen. Dos nuevos incidentes van idea de la personalidad del magistrado. No dudó en procesar a sus compañeros al descubrir que algunos jueces habían amparado a criminales acusados de asesinatos; tampoco en acusar al capitán general Escalante por un atropello en el que su coche de caballos mató a un viandante y lesionó gravemente a varias personas, entre ellas una mujer embarazada. Las causas se volvieron contra Romero Alpuente, ya que los acusados tenían el favor del favorito de los reyes, Godoy, por lo que finalmente se acordó la suspensión del magistrado por seis meses y el traslado forzoso, a modo de destierro, a la Audiencia de Cararias. Pero la invasión francesa y la Guerra de la Independencia cambiaron completamente la situación.
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| Guerra de la Indepencia, "Defensa del parque de artillería de Monteleón (Joaquín Sorolla) |
Espía contra los franceses y conspirador contra Fernando VII
En el verano de 1808, Juan Romero Alpuente aparece en Teruel, presidiendo fugazmente la Junta Gobernativa establecida de forma espontánea para el gobierno del corregimiento y la defensa contra el invasor. En septiembre publica en Zaragoza El grito de la razón al español invencible, donde junto con las arengas al valor y al patriotismo, encontramos una visión singular del conflicto. El enemigo no es Francia, ni su revolución, sino el tirano -Napoleón-, que la oprime. Es una guerra por la libertad, que concluirá con la victoria de la razón, el progreso y la regeneración nacional. Un programa completamente revolucionario, con aspectos muy prácticos, como la sustitución de todos los funcionarios del régimen anterior, y donde llega a proponer un código de derecho universal que asegure la libertad y la propiedad de todas las naciones, con renuncia a la guerra como medio de dirimir sus posibles conflictos.
Ante el avance de los franceses vuelve a Granada, y de allí a Sevilla, donde solicita a la Junta Central que se le emplee para el servicio de su país. Finalmente fue nombrado comisario de la Junta para las provincias de Córdoba y Jaén. Allí se empleó en promover alistamientos, buscar armamento, garantizar el orden, y organizar partidas para la defensa de pueblos y caminos. De nuevo se enfrentó con vecinos acaudalados e influyentes que buscaban evitar el alistamiento forzoso para la guerra acomodándose mediante influencias en empleos de oficinas y hospitales. Acusado de sedicioso y de no acatar decisiones de la superioridad, acabó en la cárcel, de donde según algunos autores, fue sacado a la fuerza por el pueblo de Sevilla en vísperas de la ocupación francesa. Al año siguiente aparece como colaborador del invasor en Granada, presidiendo una junta de abastecimientos. Pero por su propio testimonio sabemos que realmente utilizó este cargo para trasmitir información a las autoridades españolas. Descubierto su espionaje, huyó por los tejados de la ciudad y se dirigió a Cádiz, donde se refugiaban la Regencia y las Cortes. Los franceses, indignados, llegaron a quemar su estatua en la plaza de Sevilla. En la ciudad sitiada, hervidero de refugiados y de debates políticos que dieron lugar a la Constitución de 1812, y con el título de diputado suplente de la provincia de Aragón, publicó el folleto Wellington en España y Ballesteros en Ceuta, criticando ácidamente el nombramiento de un general inglés como jefe supremo del ejército anglo-español.
Al acabar la guerra, Romero Alpuente era un declarado y reconocido liberal. Aunque mantenía relaciones con otros importantes turolenses de la Corte, como Tadeo Calomarde, fue destituido de su nuevo cargo en la Audiencia de Castilla la Nueva y desterrado a Murcia. Allí se introdujo en la recién creada logia masónica local, que conspiraba para la implantación en España de las ideas progresistas. Esta sociedad secreta, importantísima en la historia contemporánea, tuvo a Romero Alpuente como lider, con los grados de compañero, maestro y experto del Grande Oriente. Un informe policial lo definía así: “hombre sanguinario, cruel de pésimo corazón, de relajada vida, corifeo de todos los liberales, primera persona de la tertulia perniciosa del Alpargatero, donde concurren varios de las mismas ideas; es sujeto que si llegase a mandar en turbulentas circunstancias, haría bueno a Robespierre”. Finalmente, fue ordenado su arresto por conspiración y masón, y procesado por la Inquisición murciana, que pidió para él y para todos los liberales “la misma pena y rigor con que los Reyes Católicos acabaron con judíos, moros y herejes”. Incomunicado y pendiente de sentencia, permaneció el turolense hasta que triunfó en 1820 la conspiración de Riego.
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| Cortes de Cádiz |
El triunfo de la revolución de Riego sacó a Romero de la cárcel y lo puso al frente de su facción, como jefe político interino de Murcia, cargo al que renunció a ser elegido primer diputado a Cortes por Aragón. Es ahora cuando se convierte en una figura de alcance nacional, líder de la minoría exaltada en los años 1820 y 1821. Su elocuencia y sus argumentos lo hicieron famoso. Combatía la hipocresía de algunos falsos liberales, denunciaba la corrupción de la administración, defendía con vehemencia las libertades ciudadanas, y en conclusión, criticaba a todos y hablaba de todo. Su lenguaje directo, y en ocasiones chabacano, le granjearon enseguida el fervor popular. Algo que se acentuó cuando, ya sexagenario, se alistó a la milicia nacional y acudió a su turno de guardia a las puertas de las Cortes. Algunas descripciones de la época son muy significativas: “Romero Alpuente. Alto, seco, frío y feamente feo. Pero siempre sereno y siempre imperturbable; habla de todos los asuntos; habla sobre cualquier punto; habla desde la tribuna; habla colgado de ella; habla de cualquier modo, y tan fresco se queda de una manera como de otra. Minis tro de justicia, se conoce que la ama sedientamente, pero también debe amarse al pueblo más que al aura popular. Es piedra de toque de todas las discusiones, pues al punto que en ellas se oye el metal de su voz no hay nadie que no distinga si se ensaya oro, plata o arsénico. Tiene sus ciertos rasgos de originalidad, y sería con el tiempo un mediano orador con solo que se le mudase la figura, con que no bajase tanto el estilo, y guardarse constante decoro. Gasta gorro y anteojos de hierro, mas sólo por ceremonia, o por el bien parecer, pues por el un lado no los necesita, y por el otro no los quiere necesitar”. Tomás Collado, que fue contemporáneo suyo, refiere una anécdota muy ilustrativa. Cuenta que “al acabar las sesiones de las dos legislaturas, vino a Teruel a visitar a un su hermano, chantre que era de aquella catedral, cuya dignidad ridiculizó no mucho tiempo después en uno de sus folletos, para recompensar sin duda el agasajo y favores que siempre le debió. Desde Teruel pasó a Valdecuenca, su patria. Paseábase una tarde solo y tan preocupado, que no advirtió una reunión de los sujetos más visibles del pueblo, que saliendo con el mismo objeto, habiéndole divisado, le llamaban con desaforados gritos. Vuelto en sí, y hostigado por sus paisanos para que les dijera, si se podía, en qué pensaba, les contestó: “Acá para mis adentros me entretenía en sentar algunas bases para plantear una revolución perpetua”. ¡Vaya un pensamiento filantrópico!”.
Como ejemplo de sus intervenciones parlamentarias incendiarias, es una de sus frases políticas más famosas “la guerra civil es un don del cielo”, para así poder librar a la nación de los elementos reaccionarios. En 1821, al conocerse una intentona realista, llegó a pedir la sangre de 15.000 habitantes de Madrid para salvar la revolución. El populacho exaltado por esta y otras proclamas, asaltó la cárcel de Madrid, sacó y asesinó al sacerdote Matía Vinuesa, al que consideraban implicado en la trama, e incluso se dirigieron al Palacio Real amenazando la integridad de Fernando VII.
Destierro y acusaciones de traición
En 1823 la descomposición del liberalismo y la invasión de los Cien mil hijos de San Luis trajeron de nuevo el reinado absoluto de Fernando VII. Para evitar su captura se refugió en Gibraltar, y posteriormente, junto con un gran número de políticos y militares españoles, se trasladó a Londres, esperando mejores tiempos para los liberales. Muchos fueron auxiliados por el duque de Wellington, si bien con Romero Alpuente supo hacer una excepción, recordando las puyas que le había lanzado en la Guerra de la Independencia. Anciano y sin recursos, acabó en la miseria.
Acompañado de su sirvienta, Vicenta Oliete, sobrevivió de pequeños donativos y de la venta de sus publicaciones, como la titulada Causas de la caída de la Constitución, o la escrita con motivo de la revolución de 1830, Los tres días grandes de Francia, y modo de reproducirlos en España, con varias ediciones en Francia, Inglaterra y clandestinamente en España, donde evidentemente fue prohibida por incitar a la subversión. De hecho, ese mismo año fracasó un intento de deponer a Fernando VII en el que Romero Alpuente figuraba como futuro ministro de justicia. Al año siguiente vendió a un supuesto editor el manuscrito de su libro Historia de la Revolución Española. En realidad quien el comprador era un agente del espionaje español, y su obra, inédita, acabó en la biblioteca del Palacio Real de Madrid. Y así permaneció hasta 1989, en que el profesor Alberto Gil Novales la puso a disposición de los investigadores. Es durante su exilio cuando caen sobre nuestro personaje varias acusaciones de traición, al descubrirse varios documentos – aireados en varias sesiones parlamentarias después de su muerte – que daban a entender que había recibido dinero del gobierno español a cambio de facilitar información sobre las actividades de los disidentes residentes en Inglaterra. Su criada Vicenta sí que tuvo un contacto directo con agentes de la policía de régimen absolutista, controlado entonces por el también turolense Tadeo Calomarde. Sus enemigos políticos, que los tuvo tanto en las filas liberales como en las conservadoras, denostaron su figura con las acusaciones de espionaje, aunque otros compañeros de filas lo defendieron y no consideraron fundadas las sospechas de colaboracionista, más cuando a su vuelta del exilio, formó de nuevo parte del sector más exaltado del liberalismo.
Al morir Fernando VII volvió a España, y casi inmediatamente fue nombrado procurador en Cortes por la provincia de Teruel. No llegó a tomar posesión. Se le encontró implicado en una nueva conspiración contra el gobierno de la regente María Cristina y su Estatuto Real, ¡a los setenta y cuatro años de edad!,y acabó en la prisión recién llegado del exilio. Tras su puesta en libertad, y tras serle concedida la jubilación de su cargo de magistrado, no se le conoce ninguna actividad política. Un año después, el veintidós de enero de 1835, afectado por una infección catarral, fallecía en Madrid.
Casi todas las valoraciones póstumas han sido sumamente críticas. Además de Galdós en los Episodios Nacionales, Pío Baroja lo cita despectivamente en Memorias de un hombre de acción, y en Siluetas románticas: “Romero Alpuente, que se las echaba de Robespierre, era un viejo ridículo, alto, seco, con la cara angulada y una estúpida sonrisa. (...) Hablaba de una manera pesada, pedantesca y monótona. Se creía un hombre genial. Sus argumentos de patán mixto de leguleyo asombraban a sí mismo”. Pedro Ortiz Armengol, le dedica un capítulo titulado Purgatorio de Romero Alpuente, con apelativos como “anciano furibundo”, “bárbaro”, “cafre”, “bocazas”, “momia”, “repulsivo personaje”, “incendiario viejo”, “demagogo” o “cascado”. Hoy, con la edición y la lectura de sus escritos políticos podemos llegar a otras conclusiones. Fue un político con gran influencia popular, pionero de la revolución liberal en España, y de ideas avanzadas, íntegro en sus convicciones, por las que sacrificó la estabilidad y la comodidad que le daba su cargo y posición. Todo un revolucionario español.
Fuente:
lunes, 8 de noviembre de 2010
BIOGRAFÍA DE ÁNGEL YUSTE (NOGUERA, 1926-2008)
Recientemente ha sido publicado un nuevo ejemplar de la Revista del Centro de Estudios de la Comunidad de Albarracín, REHALDA N. 11 - Año 2010 editada por CECAL en la que se publica un artículo sobre el vecino de Noguera recientemente fallecido Angel Yuste Jiménez extraído de varios artículos de nuestro blog.
Agradecemos a CECAL la oportunidad que nos da de homenajear a Angel Yuste en el primer aniversario de su fallecimiento y el privilegio de que tanto la portada como la contraportada de la revista sean sendas páginas del cuaderno escolar de Ángel que data de 1938.
INDICE DE ARTÍCULOS
Artículo sobre Ángel Yuste
BIOGRAFÍA DE ÁNGEL YUSTE (NOGUERA, 1926-2008)
Autor: Manuel Matas
Localización: Rehalda: Revista del Centro de Estudios de la Comunidad de Albarracín, ISSN 1699-6747, Nº. 11, 2009 , pags. 25-33
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| Portada de la Revista Rehalda número 1 |
Agradecemos a CECAL la oportunidad que nos da de homenajear a Angel Yuste en el primer aniversario de su fallecimiento y el privilegio de que tanto la portada como la contraportada de la revista sean sendas páginas del cuaderno escolar de Ángel que data de 1938.
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| Contraportada de la Revista Rehalda número 11 |
INDICE DE ARTÍCULOS
Artículo sobre Ángel Yuste
BIOGRAFÍA DE ÁNGEL YUSTE (NOGUERA, 1926-2008)
Autor: Manuel Matas
Localización: Rehalda: Revista del Centro de Estudios de la Comunidad de Albarracín, ISSN 1699-6747, Nº. 11, 2009 , pags. 25-33
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viernes, 5 de noviembre de 2010
"Canto a la Libertad" de Labordeta ya es candidato oficial para convertirse en el nuevo himno de Aragón
Después de más de 3 años de peticiones populares, la mesa de las Cortes de Aragón ha admitido a trámite ayer, 3 de Noviembre, la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para adoptar el Canto a la libertad de José Antonio Labordeta como nuevo himno de la comunidad.
Más información en la Web que se ha creado para ser el vehículo de apoyo de esta iniciativa con actividades como su difusión, recogida de firmas, etc.
http://www.cantoalalibertad.org/
CANTOALALIBERTAD
Habrá un día en que todos
al levantar la vista
veremos una tierra
que ponga LIBERTAD
Hermano, aquí mi mano
será tuya en mi frente
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la LIBERTAD
Haremos el camino
en un mismo trazado
uniendo nuestros hombros
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando LIBERTAD
Habrá un día en que todos
al levantar la vista
veremos una tierra
que ponga LIBERTAD
Sonarán las campanas
desde los campanarios
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan
Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la LIBERTAD.
Habrá un día en que todos
al levantar la vista
veremos una tierra
que ponga LIBERTAD
También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver,
pero habrá que empujarla
para que pueda ser.
Que sea como un viento
que arranque los matojos
surgiendo la verdad
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la LIBERTAD.
Habrá un día en que todos
al levantar la vista
veremos una tierra
que ponga LIBERTAD.
Este otro es el actual himno cuyo arraigo popular se cuestiona.
Letra del Himno oficial
Nos ha llevado el tiempo al confín de los sueños.
Un nuevo día tiende sus alas desde el sol.
Oh tambores del cierzo, descorred ya las nubes,
y a las cumbres ascienda la voz.
El paso de los siglos trazó su destino
que llama a la justicia y a la libertad.
Germinarán los campos, abiertos a sus cielos,
con la verde espiga, los racimos de oro
y el inmarchitable olivo de la paz.
¡Luz de Aragón, torre al viento, campana de soledad!
¡Que tu afán propague, río sin frontera, tu razón, tu verdad!
Vencedor de tanto olvido, memoria de eternidad,
pueblo del tamaño de hombres y mujeres, ¡Aragón, vivirás!
Resplandece el tiempo;
llega ya la edad,
para que la piedra
sea manantial,
de enlazar nuestras vidas
y entonar las voces.
Desde las blancas cimas donde duerme la nieve
hasta los llanos rojos que mece el aire azul,
un claro cielo enciende, con la frente en el agua,
sus coronas radiantes de luz.
Abramos las ventanas, que cante la noche,
y al ritmo de la vida, en rueda de amor,
se estrecharán las almas, cogidas de la aurora.
Brille la esperanza, se abran los caminos
en la tierra grave como un corazón.
¡Luz de Aragón, torre al viento, campana de soledad!
¡Que tu afán propague, río sin frontera, tu razón, tu verdad!
Vencedor de tanto olvido, memoria de eternidad,
pueblo del tamaño de hombres y mujeres, ¡Aragón, vivirás!
¡Tierra abierta, pueblo grande, Aragón!
¡Patria mía, patria mía, Aragón!
La letra es de los poetas aragoneses Ildefonso Manuel Gil López (Poeta y novelista, nace en Paniza (Zaragoza) en 1912. Licenciado en Derecho por la Universidad de Madrid y doctor en Letras, impartió clases de filosofía en la Universidad de Zaragoza, y literatura española en Nueva York. Considerado patriarca de las letras aragonesas, Ildefonso Manuel Gil, fallece el lunes 29 de Abril de 2003, en su domicilio de Zaragoza), Angel Guinda( Ángel Guinda nació en Zaragoza el 26 de agosto de 1948.), Rosendo Tello(nace en Letux-Zaragoza, 1931. poeta y ensayista) y Manuel Vilas(nace en Barbastro, Huesca, España, 1962).La música fue compuesta por el maestro, aragonés también, Antón García Abril (nace en Teruel en 1933, Su obra sinfónica es muy extensa, abarcando la mayoría de las Formas Musicales: ópera, obras para orquesta, cantatas, conciertos, ( violín, piano, guitarra, violonchelo, flauta, dos pianos), música de cámara, destacándose en esta última, sus numerosos ciclos de canciones inspirados en los más prestigiosos poetas españoles; está en posesión de numerosos galardones y premios).
¿Y a tí, cúal te gusta más? Puedes dejar a tu comentario aquí abajo.
jueves, 28 de octubre de 2010
recordando T (Aragón)
LATIERRAESARAGON
Polvo, niebla, viento y sol
Ponte los auriculares, aíslate de otros estímulos, escucha, observa y siente.....
Y si las lágrimas acuden a tus ojos, ya somos tres: Aragón, tu y yo.
Manuel
![]() |
Desde tiempos a esta parte / Vamos camino de nada Vamos a ver como el Ebro / Con su soledad se marcha.... |
LATIERRAESARAGON
Polvo, niebla, viento y sol
Donde hay agua una huerta
Al norte los Pirineos
La tierra es Aragón.
Al norte los Pirineos,
al sur la sierra callada
Pasa el Ebro por el centro
Con su soledad a la espalda.
Dicen que hay tierras al este
Donde se trabaja y pagan
Y al oeste el Moncayo
Como un Dios que ya no ampara.
Desde tiempos a esta parte
Vamos camino de nada
Vamos a ver como el Ebro
Con su soledad se marcha.
Con él, van en compaña
Las gentes de estas vaguadas
Los valles de esta sierra
Las huertas arruinadas.
Polvo, niebla, viento y sol
Y donde hay agua una huerta
Al norte los Pirineos
La tierra es Aragón.
(José Antonio Labordeta)
(José Antonio Labordeta)
Ponte los auriculares, aíslate de otros estímulos, escucha, observa y siente.....
Y si las lágrimas acuden a tus ojos, ya somos tres: Aragón, tu y yo.
Manuel
sábado, 16 de octubre de 2010
Martín Almagro Basch, un personaje ilustre de Tramacastilla
Martín Almagro Basch nació en Tramacastilla (Teruel) el 17-4-1911. Sus padres Doroteo Almagro y Josefa Basch (de origen austro-húngaro) desde muy niño le inculcarían unos valores por la ciencia y el estudio, no en vano su padre era veterinario en la localidad y gran amante de la Botánica. Cursó los estudios secundarios en el prestigioso colegio de los Escolapios de Albarracín (Teruel) y al finalizarlos, asistió becado a la Universidad de Valencia (1928-1930) y posteriormente a la Complutense de Madrid (1930-1932) donde se licenció en Historia (1932) y Derecho (1934) Seguidamente se doctoró en Historia (1935), en la misma Universidad y amplió estudios en paleontología y arqueología como becario posdoctoral en Berlín, Viena y Marburgo (1936) con los más prestigiosos científicos de esas disciplinas como el paleontólogo Hugo Obermaier y el arqueólogo y etnólogo Leo Viktor Frobenius, le marcarían su futuro como arqueólogo y prehistoriador.
Doctorado con un trabajo sobre las alteraciones de Teruel, Albarracín y sus Comunidades en defensa de sus fueros durante el siglo XVI, su interés se decantó pronto por la arqueología y la prehistoria, como prueban las exploraciones que en 1932 realizó en la necrópolis celtibérica de Griegos, luego publicada en 1942 y 1949 junto con sus excavaciones en otro yacimiento de la misma localidad, El Castillejo. En esos mismos años comenzaron sus primeros trabajos sobre arte rupestre levantino, con el descubrimiento de múltiples abrigos, como el de doña Clotilde, la Paridera de las Tajadas, el barranco del Pajarero o el Covacho de los Arqueros, etc.
Catedrático desde 1941 de la Universidad de Barcelona, se hizo además cargo de la dirección del museo arqueológico de Barcelona (1939-1956) y también, desde 1947, del Instituto de Prehistoria Mediterránea. Desde su creación, en 1948, el Instituto de Estudios Turolenses quedó igualmente bajo su dirección. En 1954, ganó por concurso la cátedra de Historia del Hombre de la Universidad de Madrid, siendo nombrado en 1957 director del Museo Arqueológico Nacional.
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| Manual de Historia Natural de M. Almagro Basch |
Su profundo conocimiento de la historia medieval de Albarracín se plasma en sendos volúmenes integrados en la Historia de Albarracín y su Sierra que él mismo coordinaba, el primero de 1959, dedicado al señorío e Albarracín bajo los Azagra y el segundo, publicado en 1964, al señorío de los Lara. Junto a otros trabajo menores sobre el obispado, hay que destacar artículos sobre diversos aspectos de la arqueología medieval de la ciudad, en la que dio a conocer la lápida árabe expuesta en el museo de Albarracín, el conocido esenciero de plata o los resultados de las actuaciones arqueológicas realizadas en la muralla con motivo de su restauración.
| Albarracín en los años 50 (Archivo López Segura) |
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| Templo de Devod (Madrid) |
Martín Almagro poseyó importantes condecoraciones como la Encomienda con Placa de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, Gran Cruz del Mérito Civil y Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes de España, Miembro de Honor del Deutschen Archäeologisches Institut (DAI) de Alemania, Condecoración Independencia con rango de Gran Oficial de Jordania, Medaglia d’oro della Cultura de la Repubblica Italiana, Croix de Chevalier y Croix de Officier de las Palmes Académiques del Ministère de l’Education National de la République Française y Doctor Honoris Causa por la Universidad de Burdeos (Francia), así como miembro de honor en una docena de instituciones científicas europeas y americanas.
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| Martín Almagro Basch en su despacho de catedrático de la U. de Barcelona |
Tras una larga enfermedad, el que había sido una de las máximas figuras de la arqueología hispana del siglo XX, Martín Almagro Basch, moría en Madrid el 28 de agosto de 1984. Hoy su cuerpo reposa en el cementerio de la localidad turolense que le vio nacer.
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| Noticia del fallecimiento de M Almagro en el diario ABC, 30/8/1984 |
Fuentes
- Amigos de la Egiptología
- Museo Martín Basch Almagro de Albarracín.
- Hemeroteca digital del diario ABC
- Wikipedia
- Biblioteca Virtual de Cervantes (Obras digitalizadas de M. Almagro)
jueves, 7 de octubre de 2010
recordandoT [Somos]
SOMOS
Somos
como esos viejos árboles
batidos por el viento
que azota desde el mar.
como esos viejos árboles
batidos por el viento
que azota desde el mar.
Hemos
perdido compañeros
paisajes y esperanzas
en nuestro caminar.
perdido compañeros
paisajes y esperanzas
en nuestro caminar.
Vamos
hundiendo en las palabras
las huellas de los labios
para poder besar
hundiendo en las palabras
las huellas de los labios
para poder besar
tiempos
futuros y anhelados,
de manos contra manos
izando la igualdad.
futuros y anhelados,
de manos contra manos
izando la igualdad.
Somos
como la humilde adoba
que cubre contra el tiempo
la sombra del hogar.
como la humilde adoba
que cubre contra el tiempo
la sombra del hogar.
Hemos
perdido nuestra historia
canciones y caminos
en duro batallar.
perdido nuestra historia
canciones y caminos
en duro batallar.
Vamos
a echar nuevas raíces
por campos y veredas,
para poder andar
a echar nuevas raíces
por campos y veredas,
para poder andar
tiempos
que traigan en su entraña
esa gran utopía
que es la fraternidad.
que traigan en su entraña
esa gran utopía
que es la fraternidad.
Somos
igual que nuestra tierra
suaves como la arcilla
duros del roquedal.
igual que nuestra tierra
suaves como la arcilla
duros del roquedal.
Hemos
atravesado el tiempo
dejando en los secanos
nuestra lucha total.
atravesado el tiempo
dejando en los secanos
nuestra lucha total.
Vamos
a hacer con el futuro
un canto a la esperanza
y poder encontrar
a hacer con el futuro
un canto a la esperanza
y poder encontrar
tiempos
cubiertos con las manos
los rostros y los labios
que sueñan libertad.
cubiertos con las manos
los rostros y los labios
que sueñan libertad.
Somos
como esos viejos árboles.
como esos viejos árboles.
sábado, 25 de septiembre de 2010
recordando T [Adamar]
Por eso te adamaba...
ADAMAR
Viniste como supe que vendrías,
sola, callada, sin llegar del todo,
quedándote al marcharte agua del mar,
y a la orilla las olas acercan,
dejando su sabor, en la arena.
Viniste como supe que vendrías,
y me dejaste mudo, si bien lleno,
todo el silencio ya de tu mensaje,
y me dejaste ciego, pero abiertos los ojos
a lo no visto la luz…
Y me tocaste como el aire,
suavemente aunque envolviéndome todo,
y me tocaste como el aire…
Suavemente…
Y cada poro, abierto a ti, al mundo se cerraba,
Al mundo se cerraba…
Y allá está, donde siempre te buscaba,
siempre a tu encuentro decidí perderme,
decías escuchando así la brisa marina,
que a su paso suena huyendo el rumor,
de los cuerpos en la playa…
Viniste como quise que vinieras,
marchándote, dejándome a solas,
con tu fondo de belleza no conquistada,
salvajemente natural, sencilla,
Amor, a más...
Y me tocaste como el aire,
suavemente aunque envolviéndome todo,
y me tocaste como el aire,
suavemente…
Viniste cuando supe que vendrías,
como la vida, no como la muerte.
Viniste por el único camino,
que llevaba a alguna parte de mí,
de ti y del mundo nuestro,
Por eso, te adamaba...
por eso, te adamaba...
por eso te adamaba...
(José Antonio Labordeta)
(José Antonio Labordeta)
Fotografías de José Antonio Labordeta.
Canción: "Adamar" de María José Hernández con letra de Ángel Guinda.
Voces: José Antonio Labordeta y Mª J.Hernández.
"Adamar es amar mucho" (San Juan de la Cruz).
martes, 21 de septiembre de 2010
Profunda consternación social por la muerte de José Antonio Labordeta
Ha fallecido un hombre que ha sido referencia de muchas cosas en Aragón y en España, como todo el mundo sabe.
Para nosotros, como divulgadores del patrimonio cultural de una zona rural aragonesa, ha sido un maestro y un espejo en el que mirarnos cuando hemos emprendido este trabajo sobre el patrimonio etnografico y natural que hacemos con la ilusión de contribuir al concocimiento de esta maravillosa tierra.
Su amor por esta "Tierra sin mar", como a él le gustaba llamarla, y sus magníficos reportajes "Un país en la mochila" siempre ha sido y continuarán siendo una inspiración para este humilde blog.
Algún día veremos por esos caminos de Dios. Hasta tanto, te recordaremos como tú querías.
domingo, 30 de agosto de 2009
Dr. Palmeiro: médico rural

El Dr. Palmeiro fue el médico de una amplia zona de la Sierra del Tremedal que incluía Noguera desde los años 1913 hasta los años 1960. Residía en Bronchales desde ejerció su profesión hasta la jubilación...
Nació en 1984 en Tenorio (Pontevedra) y estudio Medicina en Santiago de Compostela y Salamanca, licenciándose en la especialidad de cirugía en 1912.
Su primer destino fue Alustante donde residió un corto periodo de tiempo. Allí se casó con Marcelina Abril una joven de 19 años de ese pueblo. A los pocos años se trasladan a vivir a Bronchales donde nacen sus hijos Oswaldo, Publio y Elda
El Dr. Palmeiro fue un profesional de gran vocación que nunca dejó de estudiar e investigar para mejorar sus conocimientos. Hombre de gran vitalidad y dedicación, nunca llegó a tomar vacaciones y extendió su jubilación 4 años y luego siguió trabajando en Teruel a nivel particular. Los turistas de Valencia que le habían conocido acudían a su consulta hasta el punto que intentaron varias veces llevárselo a Valencia a ejercer la medicina. Llegó a presidir el Colegio de Médicos de Teruel durante bastantes años. También era un hombre de campo que le gustaba mucho la vida rural, la caza y el estudio de las plantas y las aguas.
Hombre de gran carácter y arrojo, cuentan que con escasísimos medios operaba en las propias viviendas de los pacientes. En 1919, llegó a operar de una pleuresía purulenta a su propia mujer a vida o muerte en la mesa de su cocina gracias a lo cual pudo salvarla.
Visitaba a enfermos de los pueblos vecinos como Noguera a lomos de un caballo blanco hasta que pudo comprarse un pequeño coche de la marca Peugeot que fue el primer coche de un residente que hubo en la zona, aparte de algunos de los turistas.
En Noguera se le recuerda conmo una persona de genio y figura que no dudaba en llamar al pan, pan y al vino, vino. Sin rodeos te decía a las claras el pronóstico que tenía un enfermo fuese o no crudo el resultado. Un caracter más típico aragonés que gallego. Así, se ganó el respeto y la credibilidad de la mayoría.
Murió en 1984 en Teruel a la edad de 99 años.
Fuentes consultadas
- Revista de la Asociación el Borrocal, número 2 Agosto 2007
- Fotografías: “Bronchales, Volviendo la vista atrás”, Víctor Jarque, 2009,V-2687-2009
- Recuerdos de varios vecinos de Noguera consultados
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