sábado, 10 de abril de 2010

La maita (Fresa silvestre)


A principios de verano aparece en nuestros bosques una maravilla de la naturaleza tanto para la vista como para el paladar, la fresa silvestre (Fragaria vesca). Cuanto nos visitan gentes de otras comunidades españolas, siempre les sorprende los nombres populares que damos en la Sierra. El de la fresa silvestre es un caso extremo ya que la denominación que damos en Noguera es única, "maeta", ya que en el resto de la Sierra se le llama maita y ésta a su vez es una voz casi exclusiva de la Sierra de Albarracín, con alguna excepción como así lo constata José Manuel Villar Pacheco, un prestigioso filólogo de Bronchales...

"La maita, o maitas, en plural, como es más frecuente escuchar, es el nombre popular con el que se conoce en la Sierra a este fruto del bosque, la fresa silvestre (Fragaria vesca). Sorprende encontrar aquí esta reliquia léxica, este extraño nombre, que apenas se halla documentado en los repertorios léxicos hispánicos. No figura esta voz en ninguna zona próxima. Solo en el castellano septentrional, en Cantabria y en La Rioja, se documentan formas cercanas. Así, maeta se registra en Enciso (en la zona meridional de La Rioja), según recoge el ALEANR2, y maíta, con distinta acentuación, en Santander (García Lomas, 1922). Se trata de una voz emparentada con la forma mayueta (‘fresa silvestre’), procedente quizá de una base prerromana extendida en otras lenguas romances, como el catalán, en que maduixa (‘fresa’) remite también a esta base. Es mayueta el nombre antiguo y dialectal de la fresa en España (aún viva hoy en Santander y en La Rioja), de la que es variante maita, al igual que las formas meta o armeita del norte peninsular, a través de la forma reducida mayeta (DCECH, s. v. mayueta y madroño)"(1).
Pues lo dicho, otra de esas reliquias del lenguaje popular de nuestra tierra chica que corre el peligro de extinguirse si no hacemos un esfuerzo de transmitirlo a las nuevas generaciones. Dicho queda.

Por cierto, si os la encontráis en la vereda de los caminos en las zonas húmedas y soleadas (sobre todo en Julio y Agosto), no dudéis en comerlas. Generalmente saben un poco más ácidas que las fresas cultivadas pero su sabor es más contundente y natural, como todo lo silvestre. ¡Deliciosas!.


Referencias 
(1) José Manuel Vilar Pacheco, Doctor en Filología
Rehalda núm. 2, Año 2005
Centro de Estudios de la Comunidad de Albarracín (CECAL)
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jueves, 8 de abril de 2010

El molino de las Pisadas

Ruinas del molino de las Pisadas

Cuentan que en Calomarde vivía un pastor de cabras. Cada mañana reunía su ganado y se alejaba del pueblo, buscando el bosque. Subía cumbres, descendía precipicios, buscando siempre el alimento de arbustos tiernos para sus animales.

Conocía cada rincón y vericueto por escondidos que estuviesen. Sólo un pequeño espacio le resultaba desconocido. Se encontraba en el interior del bosque. Era un lugar misterioso que producía cierto temor. Y todo porque aseguraban los habitantes de aquellas sierras que ese trozo de bosque, poblado de pinos corpulentos y gigantescos, con rocas escarpadas, pertenecía al diablo. De hecho era conocido como “El bosque del diablo”. Nadie hasta entonces se había atrevido a penetrar en aquel recinto. Los pastores, cuando llegaban a sus proximidades, silbaban a sus ovejas y a sus cabras para que no comiesen hierbas y arbustos de aquellos dominios del diablo.

Un día, sin embargo, el pastor llegó al lugar. Desde la cima de un peñasco contempló el misterioso paraje, pero en él no avistó ningún diablo ni cosa que se le pareciese. Pensó que, tal vez, todo lo que contaban sus paisanos era pura fantasía, propia de gente supersticiosa y cobarde. Y, sin pensarlo dos veces, bajó con su rebaño de cabras y penetró en el temido lugar.

Mientras comían sus animales, el pastor se entretenía en golpear con su cayado los pinos. Sus golpes resonaban por entre las montañas con sonidos extraños; a continuación, el joven tocó la flauta. Al cabo del rato, sin embargo, las cabras y las ovejas dejaron de repente de comer y como si se hubiesen vuelto locas por el pánico, emprendieron una acalorada huida, sin orden ni concierto, ya que lo hacían en todas direcciones. El pastor no entendía lo que pasaba, hasta que se dio cuenta de que de la parte más oscura del bosque salían unos extraños resplandores y un fuerte olor a azufre que acompañaban a la figura repugnante del diablo, figura que se adivinaba presa de la ira. El joven, al contemplar tan turbador espectáculo, imitando a sus animales, también emprendió la huida, escalando rocas escarpadas y descendiendo barrancos intransitables. Corría como un rayo, pero a la misma velocidad, detrás de él, corría el diablo, que no cesaba de perseguirle. El maligno lanzaba unos rugidos que se escuchaban por todos los valles y montañas de la contornada. Por fin, tras muchos esfuerzos, el pastor consiguió llegar al río, cruzándolo desesperadamente. Logrado el propósito, volvió la cabeza y se percató, con gran regocijo, de que el diablo había dejado de seguirlo.

Totalmente lívido, con la cara desencajada por el miedo, el muchacho llegó al pueblo y contó a todos los vecinos lo que le había sucedido. Sin embargo, nadie quería creerlo, porque pensaban que el cabrero se había vuelto loco. Pero, al día siguiente, las gentes de Calomarde pudieron contemplar cómo, sobre las rocas que se encuentran en las orillas del río Blanco junto al molino, había marcadas unas huellas extrañas, que no pertenecían a persona ni animal conocido por aquellos parajes. Eran las huellas que, en su persecución, había dejado el diablo.


Pisadas del diablo (Calomarde)

Notas

Según Manuel Cebolleda Agudo de Calomarde (autor de la foto), estas pisadas marcadas en la roca existen de verdad y tienen todas las características de pertenecer a algún animal plantígrado prehistórico.

Francisco Lázaro Polo(1),de donde hemos tomado esta leyenda, la sitúa en el término de Frías de Albarracín.

Referencias

(1) Francisco Lázaro Polo,
UNA SIERRA DE LEYENDA
Rehalda Número 8 - Año 2008


Gonzalo Bullón expone su obra en Albarracín

Bajo el título "La Habitación silenciosa", Gonzalo Bullón expone una colección su obra escultórica y fotográfica en la Torre Blanca (Albarracín) hasta el 31 de Mayo del 2010.

Nacido en Teruel en 1953, tiene casa en Noguera de Albarracín donde además de disfrutar por la espléndida naturaleza de la sierra, dedica su tiempo libre a esculpir en su “habitación silenciosa” que posiblemente inspira el título de esta exposición. Algunas de sus obras recogen, el color y la textura de la piedra del rodeno y de la roca caliza abundantes en la zona. Los bloques graníticos de estructuras geométricas de los borrocales o ríos de piedra abundantes en la Sierra del Tremedal también parecen inspirar su producción escultórica.


Otros artículos sobre Gonzalo Bullón en esta Web

Gonzalo Bullón: fotógrafo y escultor
Exposición de fotografías de Gonzalo Bullón

lunes, 5 de abril de 2010

Cascada Batida de Calomarde



A 6 kilómetros de Royuela por la carretera que lleva a Calomarde y Frías, se encuentra uno de los fenómenos naturales más impresionantes de la Sierra: La Cascada Batida de Calomarde que esta primavera, con la abundancia de aguas y nieves caídas, se encuentra en pleno apogeo de belleza y majestuosidad. La visitamos ayer y quedamos impresionados.

Hemos seleccionado este texto de Internet que describe bien la cascada y el paraje que lo enmarca:
Cuando el agua se transforma en cascada en el discurrir de los ríos forma algunas de las más bellas estampas en el paisaje. El salto de Calomarde en el río de la Fuente del Berro es un buen ejemplo de esos lugares donde el agua se torna furia, ejemplo que no por conocido y visitado deja de sorprender al visitante.

Este río es un afluente del Guadalaviar que forma en este punto de la comarca de Albarracín un salto de unos 20 metros. El agua cae en una profunda poza revestida de construcciones traverníticas que datan de entre 7.000 y 10.000 años. El acceso a pie tanto a la parte alta como a la cascada está bien marcado y señalizado, y no presenta dificultades.

El agua ha creado singulares cuevas y formaciones rocosas a su paso, como es el caso del puente natural conocido como “Rollo de Calomarde”. Merece la pena disfrutar de este entorno que ofrece una zona de recreo junto a la cascada y hermosas estampas también aguas abajo.

Este río es el afluente más importante del Guadalaviar en la sierra de Albarracín y presenta cañones de gran valor natural. La escasez de lluvias ha hecho que el caudal del agua, en otros tiempos utilizada para un molino, sea este año menor, pero así es más fácil apreciar los efectos del agua que forma caprichosas figuras para la imaginación del hombre.(Galería de Reinante El Pintor de Fuego)






Fotoábum de la cascada

viernes, 2 de abril de 2010

Carmen Morón: La Historia del Arte como profesión y la pintura como pasión

Estudio de Carmen en Infantes

Nacida en Noguera, Carmen Morón Gil estudia primaria en la escuela de Noguera, secundaria y bachiller en Teruel y se licencia en Geografía e Historia por la Universidad Literaria de Valencia.

Inicia su carrera profesional como profesora de Historia en Teruel en 1980 y 4 años después se traslada a su actual residencia en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real) donde es Profesora de Ciencias Sociales e Historia del Arte en un Instituto local.


Paralela a su carrera corre su auténtica pasión: la pintura. Desde muy niña ya destacó por el dibujo en las escuelas e institutos donde recibió varios premios, pero se puede decir que su empeño (quizás algún día, desempeño) artístico se inicia un verano de 1983 en Noguera.

En cuanto a la temática, podemos dividir su obra en dos grandes apartados: retratos y paisajes con menores incursiones en otras temáticas. En cuanto a las técnicas, Carmen utiliza casi todas las posibles desde el dibujo a lápiz, sanguina y pastel hasta la pintura al óleo, acuarela en incluso las tradicionales técnicas de pintura de iconos.

Aquí os dejamos una pequeña muestra de su obra pictórica en imágenes ampliables.


Retratos de familia


Angeles


Iconos



Paisajes de Noguera



Paisajes de la Mancha




Varios


La imagen de Carmen que hemos usado de fondo de todos los cuadros es un retrato realizado de su hijo Manuel.

PORTFOLIO




Si quieres ver los cuadros de Carmen más grandes, visita su blog en:
http://carmenmorongil.blogspot.com/

jueves, 1 de abril de 2010

La tarja

Taja utilizada por el último carnicero de Noguera de Albarracín a mediados del siglo pasado

La tarja es un palo rectangular (hexaedro) de madera de unos 30 a 40 cm. que servía para ir “apuntando” mediante muescas en las esquinas los kilos de carne (u otras mercancías) que se compraban en las tiendas. Su uso data de la Edad Media y  se extendió hasta mediados del siglo pasado.



Un paseo por Tramacastilla